La realidad del Salvadoreño es interpretada de acuerdo a su ideología, la cual es el arma mas peligrosa del totalitarianismo. Un estado totalitario es aquel donde todas las esferas de la sociedad están infectadas por un solo tipo de pensamiento. Este sistema esta abstraido de la realidad y subsiste de la ceguera ideologica del pueblo. El libro “Los Origenes del Totalitarianismo” de la política socióloga Hannah Arendt, explica como las ideologias llevan a un colapso en la creencia en leyes y derechos y pone de ejemplo el caso de la ideología Nazi donde colapso la capacidad de discernimiento del ser humano de distinguir el bien y el mal. En el Salvador no estamos muy lejos de llegar a esos extremos ya que el mismo pueblo cree en la realidad impuesta por los partidos.
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La incapacidad analítica del los salvadoreños es alarmante. Como es posible que en un país con diversidad de sectores económicos y sociales, las interpretaciones sobre la realidad del país se limiten a dos tendencias. Una tendencia alega a capa y espada que el libre mercado ha sido lo mejor que le pudo haber pasado a el país, a pesar que indicadores económicos mundiales, como el coeficiente GINI, indican que el sistema de libre mercado crea una mayor pobreza e injusticia en los países en vías de desarrollo, no excluyendo al nuestro. La otra tendencia idealiza irracionalmente condiciones sociales de países como Cuba, a pesar de que se sepa que allí se mantiene a un pueblo entero aprisionado en manos del el estado. Las conclusiones de ambas partes carecen de lógica y sensatez, están completamente abstraídas de la realidad. Esta abstracción hace imposible la resolución real de problemas ya que en el mundo ideológico los problemas también son torcidos la ideología (dependiendo del tinte).
El país necesita soluciones de calidad técnica, no interpretaciones de Adam Smith o Karl Marx. Las ideologías no dan métodos concretos de resolución de problemas ya que son pensamientos abstractos que se cierran en una única explicación de la realidad. Un problema se resuelve con habilidades de concertación para lo cual el poder escuchar a todas las partes es parte fundamental para lograr una solución verdadera. Lastimosamente la formación política de los líderes de los partidos no busca incrementar capacidades de concertación ni desarrollar estrategias técnicas de administración pública, sino mas bien los partidos preparan a las futuras generaciones bombardeándoles de ideología. Como sociedad civil debemos de exigir ya no que se nos de de comer una “realidad” implantada, sino que se implementen soluciones concretas sin colores ni tintes ideológicos.
La ceguera ideológica lleva a la locura. ¿Como mas se puede explicar como durante el régimen Nazi,
gente común y corriente: desde profesionales pensantes, amas de casa, estudiantes, padres de familia, hombres de negocios, todos toleraron y aceptaron que se llevaran cautivos, bajo sus propias narices, a sus vecinos y amigos (hombres, mujeres, niños) a campos de concentración para ser torturados? La ideología de Hitler invadió todas las capas de la sociedad al punto de una ceguera y locura total que permitió la aceptación de crímenes dentro de una realidad torcida.
Con solo dos tendencias de interpretación, ¿que tanto nos separa de un estado completamente totalitario? Como ciudadanos guardémonos de regir nuestra interpretación de los problemas sociales bajo sombrillas ideológicas, guardémonos de la locura. ><>
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