Estamos en un momento critico en el camino hacia la madurez politica de nuestro pais. En esta nueva etapa los representantes politicos deben de actuar cuidadosamente para no fragmentar la consolidacion de nuestra democracia ya que una parte fundamental del sistema democratico son los partidos politicos.
Se conoce desde ya hace tiempo la crisis interna del partido ARENA. Una de las causas mencionadas es la falta de flexibilidad ideologica del partido. Sus miembros y constituyentes reclaman la necesidad de renovar a la antigua guardia de la directiva por una que no se adhiera de manera ortodoxa a los lineamientos de economicas neo-liberales. Tambien, un amplio sector de votantes ya no acepta tan facilmente el trillado discurso que el cuestionar a las teorias de mercado lo convierte a uno en un comunista tallado a la imagen de Castro.
En este contexto, la rigidez del partido ARENA en su inhabilidad de auto-evaluar su propia ideologia, le deja como opcion al pueblo salvadoreno el elegir a un Funes que aunque es de un partido comunista, no representa en si al comunismo ortodoxo, sino a la necesidad de encontrar soluciones fuera de la ideologia tradicional del partido. Al elegir a Funes la poblacion reconoce que no son las ideologias las que guian el desarrollo del pais, sino soluciones tecnicas que no sean rechazadas por tener algun “tinte” partidario.
En la superficie, la reciente desercion de los 12 diputados areneros podria ser tomada como una muestra de la necesidad de sacudirnos de encima camisas de fuerzas ideologicas que no permiten la busqueda creativa de soluciones para el pais. Sin embargo no debemos aplaudir el “coraje” de los “innovadores” desertores. El comportamiento de los ya elegidos diputados es un insulto para los votantes y un golpe a la madurez politica del pais.
La anomalia politica de “Party Switching” tiene graves y obvias consecuencias para la democracia. Los partidos dejan de tener significado para los votantes ya que los representantes electos tienen la libertad de cambiarse de partido a su antojo de forma oportunista. La integridad de partidos politicos, como vehiculos representativos, es sumamente importante ya que es la unica forma que tenemos los ciudadanos de elegir un representante. Si votamos por un partido es por que conocemos sus lineamientos y plataformas y esperamos que el diputado electo actue de acuerdo a esos lineamientos. Sin embargo, al permitir esos cambios ocurre un engano hacia el votante: compramos gato y nos dieron liebre. Esta falta de compromiso con el partido (y los votantes) demuestra tambien la carencia de plataformas politicas y falta de coherencia en la estrategia interna de los partidos.
No debemos permitir que los partidos politicos se conviertan en simples maquinas de votos que se transmitan oportunisticamente de un partido a otro ya estando en el poder. Para empezar, los partidos necesitan claras y diferenciables plataformas politicas que no permitan facilmente el cambio de un partido a otro. Segundo, necesitamos leyes que protejan el voto ciudadano.
Como es posible que tengamos 12 diputados en la asamblea que carecen de plataforma politica y que usurparon los votos de los ciudadanos haciendo uso de la plataforma de ARENA – la cual ahora rechazan? Es injusto que por falta de leyes impuestas a los partidos politicos, el electorado sufra las consecuencias de las debilidades internas de estos.
domingo, 8 de noviembre de 2009
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